EL SILENCIO DEL ULIA.

El silencio del Ulía
guarda las primeras flores de tu primavera,
tejiendo una trama
de gradaciones, texturas y volúmenes
donde descansa tu destino,
espontáneo como el Urumea
directo como el Urgull
vergel de helechos y hortensias,
olor a manzanas y prado.

Precoz impulso por ganar la vida
que se te descubre
por entre la urdimbre de lo cotidiano
y en el diálogo permanente
del yute con el algodón,
la seda con el lino.

Tomás Aguirre